La mediocampista vive por estos días su segundo ciclo defendiendo al auriengro, pero su camino cuenta una historia, un relato de amor y pasión por la redonda.

Bárbara Andrea Galindo Díaz sonríe y se presenta, ya una vez sentada, llega el café que pidió y comienza a narrar un poco sobre su vida. “Nací en Concepción, en el Hospital Regional, el 12 de octubre para que me saluden –dice entre risas-, tengo 18 años y estoy estudiando Pedagogía en inglés”.

Los inicios en el balompié se remontan a su infancia, siempre ligada a un balón. “Empecé jugando con mis primos en la calle, después en varias escuelas de fútbol, hasta que un día me vio Alfonso Bastías en la academia de Patricio Almendra y me habló para que fuera a probarme al Vial. Era más chica y no quise en ese momento, luego al otro año me habló un profe (John Jerez) que había tenido en la escuela de la UdeC él estaba formando el Vial nuevo, dijo que ya me tenía considerada y ahí me fue convenciendo. Siempre me ha gustado jugar al fútbol, siento que es lo más lindo, no hay nada como el fútbol, es algo inexplicable que solo la gente que lo siente logra entender”.

El 2017 fue un año especial para Bárbara, dejó el club de sus amores, el inmortal, para emprender rumbo hacia la capital en busca de crecer como futbolista. Colo Colo fue el equipo en el que la volante de creación desplegó todo su talento, etapa que dejó mucho para la oriunda de Concepción. “De lo que viví en esos años, me quedo con el aprendizaje, la intensidad de allá era diferente a la zona sur, me sirvió para entender más el fútbol y darme cuenta de todo lo que queda por mejorar. Cuando me acuerdo que jugué en Santiago igual me alegro y se siente una sensación de orgullo, pero no me gusta agrandarme, fue solo parte de un proceso y queda mucho camino aún”.

El fútbol es como la vida, da muchas vueltas y no se sabe lo que puede pasar al día siguiente, este ciclo la trajo nuevamente a defender la camiseta aurinegra, decisión que cuando se presentó la oportunidad, no dudó ni un instante. “Volví porque aquí empecé y siempre me apoyaron. Los resultados no se nos han dado, hemos pasado por muchas cosas malas que no nos merecemos, pero cuando cuesta más después se disfruta el doble. Esta es la camiseta más linda, hay mucha gente a la que le encantaría estar acá y tenemos que representarlos de la mejor manera”.

Ya más aterrizada a los que está viviendo en este campeonato, la mediocampista nos habla sobre los objetivos que espera lograr en el 2019. “Tenemos varios objetivos como grupo, la verdad yo no me conformaría solo con mantener la categoría, creo que estamos para cosas mejores como ganar el campeonato, mi objetivo es ser un aporte para el equipo y seguir mejorando siempre, pero para esto tenemos que seguir trabajando y no decaer”.

El fútbol femenino nacional. Está atravesando un proceso de crecimiento y desarrollo, etapa que Bárbara valora de manera positiva al ser consultada al respecto. “Es lindo ver como se está masificado, a la gente le gusta vernos y hay muchas personas que están trabajando para que esto siga creciendo. Siempre quedarán cosas por mejorar, pero luego de bastante tiempo nosotras, las jugadoras, podemos decir que sí se nos está valorando”.

El café se acaba y las responsabilidades académicas asoman en la tarde de “Barbi” como es apodada por sus cercanos, pero antes de retirarse nos entrega dos reflexiones que le gustaría compartir

“He visto a muchas niñas que ahora cuentan con el apoyo de su familia y están comenzando a jugar fútbol desde muy pequeñas, mi mensaje sería que lo principal es que disfruten lo que hacen, pero siempre con responsabilidad y también es bueno que aprendan a ser buenas compañeras desde chiquititas, el fútbol no sólo se trata de jugar bien a la pelota, es un complemento de muchas actitudes y habilidades.”

Al pensar en el futuro, sólo aparece una cosa en su horizonte y es que al igual que cuando pequeña corría tras un balón, le gustaría repetir esa escena el resto de su vida. “Me gustaría terminar de estudiar, pero quiero dedicarme al fútbol profesionalmente. No me veo en otra cosa que no sea el fútbol”.