El Inmortal finalizó su pretemporada en Lautaro pero los trabajos continúan arduamente en Concepción. Durante catorce días, el plantel estuvo en la novena región dedicando jornadas a una intensa labor, con el objetivo de sembrar las bases de este proceso 2020 y sobre todo, cohesionar al grupo de cara a lo que se viene en el plano competitivo.

Jornadas triples, una en la mañana, otra al mediodía y la última en el atardecer. Esa fue la rutina que nuestros jugadores debieron enfrentar desde el 27 de enero al 9 de febrero en Lautaro. “El balance siempre es positivo, fueron 14 días muy intensos donde cada uno de los jugadores entregó el máximo para prepararse de la mejor manera. Se cumplieron todos los objetivos que se buscan en una pretemporada: el tema grupal, el tema físico, generar conciencia de lo que se va a pelear en el torneo, poder convivir como equipo”, fueron las palabras de Arturo Sanhueza tras pisar Concepción.

Misma positiva apreciación mostró el defensor central, Jeribeth Carrasco, quien comentó que “fue un proceso que nos permitió abarcar todos los conceptos que necesitábamos para ir conociéndonos tanto tácticamente como grupal. Dos semanas de arduo trabajo donde se vio a los profesores muy comprometidos y a los jugadores haciendo cada trabajo a gran intensidad. Sin duda eso motiva mucho”, manifestó.

La cohesión que pudiese lograr el grupo en este proceso preparatorio, era una de las grandes apuestas del cuerpo técnico. La unión es fundamental y en ese ámbito, el entrenador, Jorge Garcés, se mostró muy alegre: “Se fue consolidando el grupo desde el primer día, lo que era muy importante. Los muchachos compartieron todos, no vi esos ‘grupitos’ que a veces se congregan. Sólo fue una familia que se está conformando. Los veo compenetrados y comprometidos en una misma línea, en busca de aquel objetivo que todos deseamos y para el cual vinimos”, manifestó el técnico aurinegro.

Ello, fue posible gracias al dedicado y planificado trabajo del cuerpo técnico, quienes idearon diversas estrategias para afrontar cada uno de los desafíos de la pretemporada. “El cuerpo técnico hizo actividades que nos permitieran que nos fuéramos conociendo todos y el profe fue conversando con cada uno de nosotros con la misma finalidad”, detalló Sanhueza, quien comentó también que “esto tiene que verse reflejado durante el año. Tenemos mucha ilusión, los jugadores que llegaron tienen muy claro a donde arribaron y su objetivo”.

Luego de llegar a la ciudad, este lunes los aurinegros disfrutaron de un día libre para reponer energías y compartir junto a sus familiares luego de medio mes afuera. Pero el martes, ya debían estar de vuelta concentrados en continuar con los trabajos. “Ahora seguimos trabajando, mezclando ambas actividades en lo físico y futbolístico y ya empezamos a generar partidos amistosos”, dijo Jorge Garcés, quien ratificó que el equipo disputará este sábado una práctica de fútbol ante Ñublense en Chillán a puertas cerradas.

“Ahora nos preparamos definitivamente en dirección a lo que va a ser nuestra participación en el campeonato”, concluyó el estratego.