Con una goleada y aforo más que superado, el Vial festejó su regreso al fútbol profesional chileno luego de una década.

Hace un año, Concepción se teñía por completo de amarillo y negro. Las banderas y las camisetas salían a la calle. El fuego del asado encendía furioso y el vino estaba más que sabroso. Tras una década, Fernández Vial lograba dejar el fútbol amateur y ascender al fútbol profesional chileno. Ante cerca de 20 mil personas, el Almirante goleó a Brujas de Salamanca para desatar la algarabía penquista y escribir el capítulo de una historia que se había hecho esquiva.

Parecía que el 2013 el momento llegaba. Luego de una destacada campaña que consagró a aquella generación como bicampeona de Tercera División, el Vial se ganaba en cancha su derecho a participar de la Segunda División Profesional, sin embargo, motivos extradeportivo dejarían sin efecto dicho logro y con desilusión a todo un pueblo aurinegro.

Cuatro años más tarde, estaba la oportunidad de sacarse las balas. Cuatro triunfos consecutivos en el arranque de la temporada, encendían buenas sensaciones en la hinchada vialina en busca de cumplir el gran objetivo. Sin embargo, no todo sería tan fácil para el Inmortal, pues si lo fuera, no sería el Vial. Tres derrotas, y nueve empates, tres de ellos en las cinco últimas fechas del campeonato, hacían que la definición por el ascenso llegara latente hasta la jornada de finalización

Para aquella fecha, Colina, Deportes Rengo y Fernández Vial, llegaban con los mismos puntos y posibilidades de ascender a la Segunda División. El líder era General Velásquez, con tres puntos sobre los antes mencionados corría con ventaja para ser el primer ascendido y coronarse campeón de la categoría. Sólo una derrota en el final, le daría la chance a algunos de sus perseguidores de quedarse con el título. Velásquez ganó y festejó, pero los ojos estaban sobre los tres equipos que igualados en unidades buscaban el sueño del fútbol profesional.

Collao estaba lleno, los ánimos eran los mejores, sólo faltaba el triunfo. El partido comenzaba y los primeros minutos no eran fáciles. Salamanca no quería ser la guinda de la torta, mientras que Vial llegaba pero el gol no salía. Incluso José Pizarro veía como la bandera del juez anulaba y dejaba en nada la celebración de lo que era el primero. Pero a los 31′ llegarían los festejos. Quien gozaba de buena pegada, Yerko García, de larga distancia impacta el balón y mete un zapatazo al ángulo. Se desató la alegría en el Ester Roa y la ilusión comenzaba a despertar con más fuerza.

El Vial se iba al descanso con la mínima ventaja y con la necesidad de convertir el segundo tanto para poder respirar y liberarse del nerviosismo. A los 49′, Avello descolgaba un centro al segundo palo para que apareciera Joaquín Muñoz que con suspenso marcaba el 2-0 para el local. Desde Tegualda el grito fue tan fuerte como el primero, pero la sonrisa comenzaba a forjarse con mayor tranquilidad. El Vial no terminaba de celebrar, cuando cuatro minutos más tarde, a los 53′, José Pizarro con un remate a ras de suelo convertía el 3-0 con sabor a historia y ascenso.

El ‘Auri’ estaba inspirado y ya nada lo detendría. A los 60′, Jaime Cáceres también diría presente en el marcador y anotaba el cuarto. Mientras que cuando el partido ya se iba, a los 81′, Isla se sacaba al guardameta para convertir el quinto y definitivo tanto. 5-0 fue el triunfo y de esta forma Fernández Vial ascendía al fútbol profesional chileno.

En los otros partidos, Colina había vencido 5-2 a Ovalle, mientras que Rengo goleó por 9-1 a Chimbarongo, sin embargo, a ninguno de los dos le alcanzaban los goles para igualar al Almirante. Todos quedaban con 57 puntos pero la temporada goleadora del Inmortal le permitía sacar cuentas alegres y consolidarse en el segundo lugar. Velásquez y el Vial dejaban el fútbol amateur. Concepción entero celebraba el regreso de su club más popular y tradición, al fútbol más importante del país.