El ex entrenador aurinegro recordó su paso por Vial y compartió su alegría de haber sido escogido por la hinchada en el equipo ideal. 

Hace unos días, los hinchas terminaron de elegir al equipo Inmortal de todos los tiempos. En una actividad que se extendió durante una semana, los aurinegros votaron en redes sociales a sus favoritos para entrar a la cancha, y decidieron que el Director Técnico que merece ese reconocimiento es Eduardo Cortázar.

Desde su hogar en Temuco, donde trabaja en el Departamento de Deportes de la Municipalidad de la capital de la Araucanía, con 71 años, el entrenador recibió con una enorme alegría la noticia. “Estoy agradecido infinitamente de este reconocimiento al trabajo, a la entrega y pasión que uno puso al estar en un club tan lindo como Fernández Vial”, expresó el DT.

Cortázar, destacó por su paso en el Almirante en la década del ‘90, donde tras su llegada el año ’91, dirigió al equipo en un exitoso torneo en la Primera División, llegando a finalizar en el quinto lugar y a disputar la liguilla previa a la Copa Libertadores.

Su estadía en Fernández Vial, es algo que el estratego recuerda con mucho cariño. “Fernández Vial me identifica en mi forma de actuar y sentir el fútbol, me completó como entrenador”, manifestó, recordando que en aquella época se logró conformar un equipo “que jugaba bien al fútbol, con entrega, sin miedo, pasión, corazón e inteligencia”.

Ahondando en esa campaña, Cortázar contó las claves que le permitieron obtener esa destacada participación. “En primer lugar, logramos encontrar un plantel maduro que fue capaz de entender el mensaje, acompañados de algunos jóvenes que se impregnaron rápidamente de ellos. Se construyó un equipo con personalidad y buen fútbol. Nos hicimos respetar en todas las canchas de Chile. Teníamos una identidad de juego, mística, donde el hincha se sentía feliz de ver al equipo, se sentían identificados. En cada balón dividido, lo ganábamos, se dejaba el alma”, detalló.

El mensaje del entrenador era muy claro con sus jugadores. El profesor rememora los entrenamientos que realizaban en los Campos del club en Chiguayante, en jornadas de trabajo físico a orillas del Río Biobío, donde les decía que “cuando llegas a Fernández Vial, te transformas. Aquí no sirve dejar el 100%, si no que hay que entregar el 1000%”, enfatizaba el DT, “si no, les decíamos que se fueran por el río”, recordó entre risas.

Jugadores de la talla de Osmar Brunelli, Pedro Jaque, Victor Hugo Amatti, Cisternas, Walter Pajón, Luis Riquelme, Luis Ceballos y Álvaro Vergara, conformaron esa plantilla que consiguió cerrar el torneo con 32 puntos en el quinto lugar, debajo de Colo Colo, Coquimbo Unido, Católica y O’Higgins, pero por arriba de Cobreloa, Deportes Concepción, Antofagasta, Palestino y otros.

Lograr destacar entre los grandes equipos del fútbol chileno, siempre será una difícil misión, sin embargo, como entrenador, para Cortázar conseguirlo está en “tener convicción, los jugadores deben creer al técnico, y cuando se logra traspasar esta convicción se hace más fácil. Eso se construye en el día a día, con la mística, la disciplina, conversar con cada uno de los jugadores. Así el futbolista entiende, se somete y compromete”, dijo.

Sin embargo, Cortázar contó que así como tuvo la oportunidad de obtener una gran campaña, le tocó vivir el otro lado de la moneda. “Tuve los dos extremos, de haber vivido una tremenda temporada, a haber sufrido un descenso al año siguiente, algo que te acompaña toda la vida”. Sobre aquella dura etapa, el entrenador explicó que “como club, debido a los recursos, era muy difícil retener al plantel de esa tremenda campaña anterior. Los clubes se pelearon los jugadores por llevárselos. El club siempre apostó por la realidad y nos tocó sufrir”.

Pero sin duda, el experimentado entrenador destacó los pasajes más positivos en su historia con el club. “Estoy agradecido de los jugadores que tuvimos, del cuerpo técnico que me acompañó, utileros, dirigentes y de la hinchada que siempre estuvo, porque siempre hubo y hay banderas aurinegras en todas las canchas que jugamos”,  expresó.

Ahora, Cortázar sigue muy pendiente el acontecer del club y del trabajo que se está realizando. “Soy un vialino más y estoy siempre muy pendiente. Sé que en este minuto están pasando por un orden, seriedad y trabajo contundente. Se ve un orden muy satisfactorio, preocupación plena por todas sus categorías. Estoy informado de que las cosas se están haciendo muy bien y les deseo el mayor de los éxitos. Que sigan haciendo las cosas sin temores, ni miedo”, concluyó.