Defensa central y lateral, debutó a los 19 años con la aurinegra se ha convertido en una de las referentes del camarín.

La jugadora llegada en el año 2009, año de fundación de la rama femenina del inmortal, comienza comentando sobre cómo lleva el actual momento que atraviesa el país.

“Extraño todo, a mis profesores y a mis compañeras también ya que para el campeonato nos vemos casi todos los días y somos familia todas, entonces claramente se echa de menos eso, pero estoy bien, ante todo. Trabajando con mi esposo”.

Sobre sus comienzos con la aurinegra, “Kata” nos relata lo siguiente.

“Recuerdo que Carla Bascur en ese tiempo jugaba en Lord Cochrane conmigo y me invito a participar de esto junto con nuestra Capitana Yerka Pinto, muy conocidas en el futbol amateur en esos tiempos, entonces decidimos ir y quedamos, ese fue el comienzo de todo”.

Con respecto a un recuento de sus años en el almirante, la central tiene una visión muy clara.

“Bueno, en realidad me quede en el equipo porque tiene algo que no todos los equipos me entregaron, que fue confianza, trabajo en equipo, garra y pasión. Me convertí en una vialina de corazón por nuestro entrenador, José Luis Espinoza, él lleva al Vial dentro y nos trasmite esa intensidad en cada partido, en los entrenamientos y en todo lo que hacemos. Aprendí que Fernández Vial era mi familia”.

Al ser consultada sobre un algún recuerdo durante su trayectoria en el inmortal, la llegada en el 2009 relata.

“Cuando jugamos contra Deportes Temuco por primera vez, no me recuerdo el año, pero ganamos al campeón del sur que ya jugaba en ANFP, tenían con jugadoras conocidas como María Rebolledo y otras chicas. Fue una lucha de goles de ida y vuelta, nos dimos cuenta que podíamos más y ganamos 5-4 si mal no recuerdo. Desde ese momento creí y soñé que Vial algún día estaría en primera división”.

Con respecto a la relación club-rama femenina, Katherine afirma lo siguiente.

“Bueno desde que hemos sido Vial Femenino, al principio solo era el nombre. Luego el Profe José Luis y Felipe Sáez que creyeron en nosotras junto a Carlos Toloza. Al comienzo entrenábamos en una plaza y ahora lo hacemos en buenas canchas, es un cambio tremendo a base de sacrificio y trabajo”.

Dada su experiencia la central vialina reconoce el trabajo en las divisiones menores del aurinegro.

“La sub-17 se viene con todo. Ellas no solo son el futuro del club, sino que también son el presente. Las veo como a mis hijas, las cuido mucho.

El mensaje que les dejo es que no se rindan nunca. Querer es poder y que crean en ellas mismas, que son un equipo y nadie es mejor que la otra, solo tienen diferentes talentos y sus sueños están al alcance de su mano, si trabajan y son disciplinadas”.